Baños, pequeña ciudad entre montañas

Hemos decidido cruzar Ecuador de sur a norte por la parte central del país. No nos arrimaremos ni a la costa ni a la selva porque ya tendremos oportunidad de disfrutar de esos parajes mas adelante.

Para llegar a Baños desde Cuenca hay que tomar un autobús con dirección Ambato o Quito. Tras 8 horas y 8 Usd llegamos a Ambato y nos bajamos en una “terminal de autobuses” improvisada en mitad de la carretera. Para tomar el bus hacia Baños hay que cruzar al otro lado de la carretera que cuesta 1 Usd y tarda algo menos de una hora.

Esta pequeña ciudad esta en un valle rodeada por hermosas montañas verdes desde donde emanan aguas termales y cascadas. Aunque la ciudad en si no ofrece mucho que hacer, su emplazamiento geográfico la hace un punto imprescindible en cualquier ruta por Ecuador.
Sirve como punto de partida para hacer exuberantes rutas de senderismo, bicicleta y escalada. El esfuerzo físico que suponen estas actividades se puede contrarrestar con un relajante circuito en los baños termales.

Pasamos 4 noches y 3 días en la ciudad y nos hospedamos en el Hostal Transilvania por 8,50 Usd por persona al día (desayuno incluido) en habitación doble con baño. El hostal, regentado por un matrimonio (el israelí y ella ecuatoriana) y sus hijos, esta limpio y el personal es amable y trata de ayudar en todo, pero tiene cosas a mejorar. Al tratarse de un negocio familiar, cuando estas viendo la tele en la sala principal, los hijos pequeños del matrimonio vendrán a apoderarse del mando y poner dibujos animados mientras cenan. Otro aspecto mas importante es el tema cocina. El lugar cuenta solo con una mini cocina que utiliza la familia, un pequeño restaurante que tienen en el mismo hostal y los viajeros. Obviamente estos últimos tienen las de perder ya que los horarios de uso son un tanto ridículos, se puede utilizar de 14:00 a 17:00 y de 21:00 a 23:00.

Día 50 de la ruta – Día 1 en Baños

Llegamos al hostal después de muchas horas en autobús y lo único que hacemos es salir a comprar algo para cenar.

Día 51 de la ruta – Día 2 en Baños

Después del exhausto dia de ayer, hemos decidido tomarnos un día de “descanso”. Salimos a andar por la ciudad y aprovechamos para ir al centro de información turística a por un mapa y a que nos informen de que manera sacar el máximo partido a nuestra estancia. Salimos del lugar con algo mas de idea y decidimos irnos hacia La casa del árbol. Esta casita esta situada en un mirador desde donde se aprecia una hermosa vista del valle y del Volcán Tungurahua. Tambien se puede disfrutar de un columpio que se balancea entre la tierra y un vacío importante y una pequeña tirolina. Coste de la entrada, 2 Usd.

De regreso al hostal nos montamos la ruta para mañana y hacemos algo de tiempo para poder ir de noche a los baños termales situados en la piscina de la Virgen. Son unos baños termales naturales que aprovechan el ardiente agua subterránea de las montañas colindantes al volcán y el agua congelada que cae en cascadas desde la cima de las mismas. Aunque suele estar muy abarrotado, es un gusto poder darse un baño a la noche (ya que por el dia no apetece agua caliente). El coste es de 2 Usd por el día y 3 Usd por la noche. Es obligatorio el uso del gorro y te los alquilan por 0,50 Usd.

Día 52 de la ruta – Día 3 en Baños

Tras coger fuerzas con un enérgico desayuno, nos dirigimos a una tienda donde alquilan bicicletas. Hemos optado por unas bicis algo cutres por 5 Usd al día que deberían llevarnos hacia nuestro destino, el Pailon del Diablo pasando por la ruta de las cascadas. Se trata de una ruta de unos 10 km de ida y otros tanto de vuelta. Por el camino, se van viendo hermosas cascadas de agua que caen hacia al río a una velocidad de vértigo y también es posible hacer alguna actividad de aventura como puenting, canoping, etc. No pasa mucho tiempo cuando la bicicleta de Jorge comienza a dar problemas, los cambios no van del todo bien y la cadena se sale en cualquier tipo de esfuerzo. Tras una “cómoda” pedaleada llegamos al Pailon del Diablo. Una gigantesca cascada a la que se accede descendiendo la montaña unos 15 minutos. El coste de entrada son 1,50 Usd.

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Terminada nuestra visita, decidimos pararnos en la mitad del ascenso a contemplar el monte mientras nos comemos un bocadillo antes de recuperar las bicicletas. Desde este lugar hay camiones que por 3 Usd te llevan de vuelta a Baños, pero como nos sentimos bien hemos decidido hacer la vuelta tal y como hemos venido… En bici!.

A poco mas de 6 km y atravesando un puente, la rueda de atrás de la bici de Jorge revienta, dejándonos tirados en mitad de la carretera. Como estábamos o creíamos estar a mitad de camino, decidimos seguir caminando pasando por túneles, puentes y tramos de calzada adoquinada. Los fáciles ascensos y descensos de antes se convertían ahora en toda una odisea ya que teníamos que empujar la bici cargados con las mochilas y camaras. Se nos empezaba a hacer de noche y aunque creíamos que llegaríamos a tiempo, nos empezamos a poner algo nerviosos y víctimas de ello decidimos hacer autoestop a pesar de las veces que le prometimos a la familia que no lo haríamos. Un señor muy amable con un camión accede a llevarnos a la ciudad, así que montamos las bicis y nos subimos. Ya tranquilos de regreso comenzamos a darnos cuenta que era casi probable de que no llegásemos antes de anochecer ya que nos quedaba bastante para llegar y una buena subida de unos 3 km.

Una vez en la ciudad, entregamos las bicis sin decirles que se había reventado porque era lo mínimo que nos podía haber pasado con esas bicicletas y nos vamos de regreso al hostal a descansa y comer algo…

Día 53 de la ruta – Día 4 en Baños

Recuperados del cansancio de ayer, hoy nos armamos con los palos de trekking y nos vamos a hacer una de las 17 rutas de senderismo que se pueden hacer en Baños. Hemos decidido hacer una de dificultad media que nos llevara unas 3 horas. Comenzamos a subir por el puente que hay frente a la estación de autobús y tras unos 20 minutos de asfalto nos adentramos en caminos de montaña. La ruta es lineal al principio pero luego desciende al rio. Cruzamos y comenzamos a subir por senderos maltrechos hasta que llegamos a otra parte donde el sendero se desliza en suaves pendientes hasta que al cabo de las horas llegamos al punto donde toca descender. No tiene mucha dificultad aunque el suelo es grava y cualquier paso que no sea firme puede dar lugar a una caída. Al llegar de nuevo al río, cruzamos un puente colgante que se movía muchisimo y andamos una media hora hasta llegar de nuevo a la ciudad.

Buen paseo desde donde hemos estado rodeando la ciudad y el rio por todo momento desde la distancia… Super recomendable y para celebrarlo de vuelta en el hostal, nos hacemos unas palomitas mientras vemos una película y nuestros cuerpos descansan de estos dos meses de pateada incesante que llevamos.

Mañana tomaremos rumbo a Quito y si no tuviéramos que seguir con nuestra ruta, seguramente nos hubiésemos quedado mas tiempo entre esas montañas, un hermoso lugar!

Nota: Sobre este post no hay mas fotos por un problema que tuvimos mas adelante y que ya contaremos

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