Pai is falling in love…

Tras nuestros dias en Chiang Mai, decidimos subirnos hasta Pai. Dicen que la ciudad nació de la necesidad que los bohemios tenían de retirarse a las montañas en busca de tranquilidad y naturaleza inspiradora.

DSC_0003

La voz corrió como la espuma convirtiendo este pequeño pueblo en un enclave hippie situado en el noroeste del pais a 650 m sobre el nivel del mar. Aunque el pueblo en sí se visita en una tarde y con tranquilidad, los alrededores son perfectos para perderse en largos paseos caminando, montando en bici o motocicleta. Es uno de esos lugares en el que el mejor aliado de viaje es tu “yo interior”.

DSC_0038

Para llegar al pueblo, tomamos una minivan en Chiang Mai que nos costó 160 Bahts con la recogida incluida en nuestro hostal. ¡Llegar a Pai no es fácil!, jejeje. Esto es lo que pensará la gente propensa al mareo. Desde Chiang Mai por la carretera 1095 hay que superar las 762 curvas que llevan a Pai… ¿os atreveis a contarlas?.

IMG_2804

Una vez allí, pateamos varios hostales y guest houses comparando precios. Recomendamos preguntar en los máximos posibles ya que las diferencias de precio son abismales y las calidades muy similares. Pagamos 300 Bahts la noche por una cabaña de madera cerca del rio y baño privado en el Hostal Villa de Pai. ¡Super recomendable!

Poco queda ya de aquel pueblo al que los bohemios solían acudir a refugiarse. La vida en Pai fluye por dos calles principales que se conectan entre si con otras más pequeñas y que todas ellas están repletas de tiendas de souvenirs, ropa, restauranteS, pubs o puestos de comida rápida.

DSC_0096

Nosotros optamos por alquilar un par de días una moto por un precio realmente ridículo… 50 Bahts el día. Con ella recorrimos los alrededores del pueblo.

DSC_0083

Grand Canyon, un conjunto de pequeños cañones y barrancos de arena por los que se puede hacer caminatas con sumo cuidado…

DSC_0074

El impresionante Buda Blanco situado en una de las colinas del valle de Pai, recibe el nombre de Wat Phratat Mae Yen. Merece la pena subir hasta la cima para contemplar todo el valle en plena tranquilidad.

DSC_0036

¿Como no iba a haber un pueblo chino en Pai?. El poblado chino de la zona, Santichon surge cuando los refugiados nacionalistas chinos del Kuomintang tienen que dejar China por el triunfo de la revolución comunista. Lo mismo sucedió en el pueblo de Mae Salong, situado en la parte norte del país.

DSC_0008

DSC_0010

Visitar el poblado no cuesta dinero, mientras que subir al mirador para contemplar las vistas del pueblo, e incluso imaginar que las montañas que se ven a lo lejos sea Myanmar, cuesta 20 Bahts. El precio incluye té que se puede degustar en los merenderos que tienen instalados.

DSC_0013

DSC_0016

Aunque en sus principios este pueblo se dedicaba al cultivo y venta del arroz, hoy en día es una mera atracción turística.

DSC_0015

Otro punto digno de un alto en el camino son las Cascadas de Mo Paeng Namtok. Hay que tener un poco de cuidado porque antes de llegar las señoras locales intentan venderte algo “raro” para fumar.

DSC_0028

Tras estos lugares visitamos el Memorial Bridge que es uno de los vestigios vivientes de la ocupación japonesa en la zona durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque el puente esta totalmente reconstruido, nos podemos hacer una idea de la importancia logística de este pueblo durante este periodo de la historia mundial.

DSC_0072

Al igual que en las ciudades anteriores, Pai cuenta con su propio mercado nocturno. Obviamente, debido al tamaño del pueblo, no es tan grande como el resto, pero tiene un encanto especial. Salimos todas y cada una de las noches a cenar y tomar algo mientras curioseábamos de puesto en puesto.

DSC_0103

DSC_0105

HACIA UN RUMBO SOLIDARIO

Para nosotros es muy importante todo lo que respete a la naturaleza, los animales y los humanos. Por ello cada vez que viajamos tratamos de buscar alojamientos en casas u hostales locales en vez de cadenas hoteleras, tratar de ayudar o hacer voluntariados,  comprar en mercadillos locales o directamente a los productores para evitar el mal pago de las artesanías e incluso reñir con aquellos que maltratan el mundo en el que vivimos. Es por ello que  os pedimos sumo cuidado con el turismo animal en Tailandia.

DSC_0040

¿A que nos referimos con esto?… es sencillo, uno de los atractivos turísticos es el dar paseos con elefantes, sacándolos de su hábitat y provocándoles malformaciones en su columna por el peso que deben cargar. Otro ejemplo es el ir a los campamentos de tigres, serpientes u otros animales de naturaleza peligrosa que están sedados las 24 horas del día para que turistas se puedan tomar fotos ridículas con ellos.

DSC_0057

Gracias a gente con gran concienciación humana y natural podemos encontrar campamentos en los que se puede tener un trato cercano e increíble con estos animales. Podemos darles de comer, jugar con ellos o incluso bañarlos sin la necesidad de lastimarles y aportando una pequeña ayuda para el cuidado de los animales…

Por favor seamos conscientes… Sino mirad a los ojos de Taktao, la elefanta a la que tuvimos la oportunidad de dar de comer

DSC_0054

¿os ha gustado el post?… pues difundirlo por las redes sociales!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

CommentLuv badge